El pasado 28 de agosto de 2026 se llevó a cabo el sexto y último riego de la temporada en las zonas plantadas durante el mes de enero. Esta actuación cierra un periodo especialmente importante para favorecer el arraigo y la supervivencia de los ejemplares durante sus primeros meses.
Aunque todavía será necesario esperar unos meses para realizar un balance definitivo, las primeras estimaciones apuntan a que aproximadamente el 50 % de los árboles plantados habría logrado sobrevivir.
La evolución observada durante las últimas semanas invita al optimismo. Algunos ejemplares que aparentemente estaban secos y se daban por perdidos han comenzado a rebrotar gracias a que sus raíces continúan vivas y bien asentadas en el subsuelo.
Es el caso de las que ya conocemos como las “encinas milagro”. Aunque en la superficie parecían completamente secas, bajo tierra han seguido luchando por salir adelante. La decisión de continuar regándolas, incluso cuando apenas mostraban señales visibles de vida, está permitiendo comprobar ahora su sorprendente capacidad de recuperación.
Este proceso demuestra la importancia del seguimiento, la paciencia y el mantenimiento continuado después de cada plantación. Plantar es solo el primer paso: garantizar aportes de agua durante los meses más exigentes resulta fundamental para que los árboles puedan desarrollar sus raíces y adaptarse al terreno.
Con el último riego de la temporada completado, comienza ahora una nueva fase de observación. En los próximos meses se evaluará la evolución de los ejemplares y se podrá determinar con mayor precisión el porcentaje final de supervivencia.
Mientras tanto, estos primeros rebrotes representan una señal esperanzadora y recuerdan que, incluso cuando la vida no resulta visible en la superficie, puede continuar abriéndose camino bajo nuestros pies.



