Finaliza el II Foro Sostenibilidad y medioambiente de Canal Sur centrado en la transferencia de la sostenibilidad desde la universidad a la sociedad
Comenzó con la bienvenida institucional, le siguió la conferencia inaugural sobre el modelo de sostenibilidad de la universidad de Granada impartido por la Vicerrectora de Infraestructuras y Sostenibilidad , continuó con la presentación sobre el Movimiento La Huella Verde por parte del presidente de la Asociación y finalizó con una interesantísima mesa redonda en la que se expusieron ejemplos locales.
La bienvenida institucional por parte del director de RTA, el delegado territorial en Granada de la Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul de la Junta de Andalucía, el Rector de la Universidad de Granada, el Presidente de Diputación de Granada y la Concejala Delegada de Movilidad, Protección Ciudadana, Medio Ambiente, Agenda 2030, Sostenibilidad y Fondos Next Generacion del Ayuntamiento de Granada.
El Rector de la Universidad de Granada hizo hincapié en bajar las ideas al terreno de la práctica para dar solución a problemas acuciantes como el cambio climático. Por su parte la Vicerrectora de Infraestructuras y Sostenibilidad hizo un repaso por las políticas de sostenibilidad que ha puesto en práctica la universidad en los últimos 25 años, haciendo constar que no es nuevo el compromiso con la sostenibilidad por parte de la institución, aunque en los últimos años ha tomado más fuerza.
Prueba de ello es el Plan de Sostenibilidad PSAMUGR 24-29 que lanzarán este 2024 y que se ejecutará hasta 2029. El Plan es un instrumento ambicioso con 36 objetivos estructurados en cinco áreas. Un área transversal que recoge el compromiso ambiental de la universidad y recoge medidas tan esperadas como la compra pública sostenible. Un área para reducir la huella de carbono (por cierto, la Universidad ha subido 15 puestos en el ranking global Green Metric de sostenibilidad y se sitúa en el puesto 61 a nivel mundial y en el 2 puesto nacional). Otro área para reducir la huella hídrica y un área para reducir y gestionar apropiadamente los residuos, y un área para gestionar las zonas verdes y la biodiversidad.
La vicerrectora también anunció que la Universidad se va certificar con el sello Huella Verde que gestiona la Oficina de Sostenibilidad de Cámara de Granada, liderando en el territorio el uso de esta certificación.
La colaboración con el Ayuntamiento es fundamental y se ve claramente en cuestiones como el tratamiento ecológico de las áreas verdes de la universidad que debe ir acompañado de la coordinación el tratamiento de las áreas verdes del ayuntamiento para que no resulte contaminada la primera. Otra iniciativa en la que se está trabajando consiste en fomentar compartir vehículo entre trabajadores y estudiantes a través de plataformas digitales debido a la cantidad de viajes a los centros de trabajo y estudio que ocasiona el funcionamiento de la universidad y el ayuntamiento.
Para reforzar esta idea de alianzas, el presidente de la Asociación La Huella Verde realizó una presentación exponiendo algunos de los proyectos activos del Movimiento. Asimismo, aprovechó para recordar la necesidad de cumplir los compromisos institucionales como la fiscalidad verde o la creación del anillo verde.
Para finalizar, tuvo lugar una mesa redonda con la participación del Catedrático de Botánica y miembro del Aula de Restauración, Domingo Alcázar, la técnica de la Oficina de Sostenibilidad de Cámara, Mar Rodríguez, la Concejala de Movilidad y Agenda 2030, Ana Agudo y el Vicepresidente de Comunicación y Reputación Corporativa del Grupo Cosentino, Santiago Alfonso. La composición de este panel, que unía universidad, administración y empresa, permitió tratar temas realmente interesante.
Para empezar, el profesor Alcázar apuntaba a la falta de premio a la transferencia en la carrera profesional de los investigadores y profesores, a los que se les recompensa principalmente por las publicaciones. Esta cuestión coarta la capacidad de transferencia del conocimiento y es una demanda creciente en el sector. El profesor también apuntaba a la necesidad de incluir criterios de sostenibilidad en la los fondos que reciben para sus investigaciones y alababa la inclusión de la compra publica sostenible por parte de la UGR. Como ejemplo, señalaba que con los fondos que recibe para un proyecto de investigación no puede reparar equipos, solo puede adquirir nuevos, lo cual va en contra de los principios de la economía circular.
En cuanto a ejemplos locales, se habló del proyecto Life Watch que es un observatorio del cambio climático situado en sierra nevada; el proyecto Life Wood for Future que activa la industria del chopo en la provincia mientras crea otra industria de construcción de materiales que utilizan la madera del chopo y el hormigón para crear productos con una muy reducida huella de carbono.
El proyecto Granada Respira en el que trabaja la universidad con el Ayuntamiento para realizar acciones de restauración ecológica y en que la reflexión más importante es la necesidad de articular la co-creación con la ciudadanía. Esto quiere decir que la ciudadanía participe desde el principio en la configuración de los proyectos para que su implicación dure lo máximo posible.
En relación a las empresas, surgió un tema de gran interés para la economía circular. Las empresas pioneras que están logrando reducir el consumo de materia prima en sus productos y sustituyendo por material reciclado, están aumentando el número de productos que fabrican como consecuencia de esta proceso. Es decir, la huella de carbono por producto se está reduciendo, pero el consumo de materia global está aumentando por el incremento en la producción. ¿Es posible seguir creciendo y aumentando la producción mientras se reduzca la huella por producto? ¿Es deseable?
Desde hace décadas se habla de la necesidad de desacoplar el crecimiento del consumo de materiales, pero estas estrategias no parecen ir encaminadas hacia este fin.