Raquel Paiz – La Huella Verde Granada
Abril es, desde 1970, el mes de la Tierra por excelencia. Un mes para recordar el clamor
y el llamado del Planeta para asumir nuestra (co)responsabilidad y para (re)equilibrar la
balanza. Suena a día de la marmota. Pero ya en 1970, el mundo empezaba a notar con
claridad los efectos negativos del modelo industrial: contaminación del aire y del agua,
uso indiscriminado de pesticidas, pérdida de hábitats naturales… Aquel primer Día de
la Tierra se convertía en el germen de este clamor colectivo que hoy, en 2025, sigue
vindicando otra forma de hacer las cosas, que sitúe al Planeta y a las personas en el
centro de toda acción.
Este año, el Día Internacional de la Tierra (22 de abril) nos recordaba algo esencial:
“Nuestro poder, nuestro planeta.” Una frase que quien suscribe estas líneas asume
como más que como un claim. Como algo más que un lema. Como un clamoroso
recordatorio de que mirar hacia otro lado ya no es una opción. Ni siquiera en estos
tiempos, malos para la lírica…
Como persona vinculada profesionalmente a la sostenibilidad y la comunicación desde
hace más de dos décadas, sé bien que los cambios reales no ocurren solos. Requieren
intención, constancia y comunidad. E ilusión. Vocación transformadora. Y la visión de
emprender un camino que vele por la vida, no solo de quienes habitamos hoy este
Planeta sino de las generaciones más jóvenes y de las no nacidas aún. Es cuestión de
mirar al Por-Venir y de asumir responsabilidad. O lo que es lo mismo, la habilidad para
responder en momentos que requieren una muy especial implicación y un decidido
compromiso.
En La Huella Verde Granada, apostamos por una transformación que empiece y se
arraigue en el territorio y alcance al mundo. Visión Glocal, como nos gusta decir. Por
eso, (re)tomando como punto de partida la naturaleza fundacional expresada en
nuestro Manifiesto, recordamos la importación de retomar una visión ética y práctica
para orientar nuestras acciones, nuestras alianzas y nuestras decisiones. Porque la
vocación de transformar Granada no es un gesto nostálgico de unos cuantos
soñadores. No. Es una propuesta decidida para transformar nuestra realidad más
cercana.
Eso sí. No partimos de una visión catastrofista ni de la resignación. Partimos de una
visión realista y urgente. No creemos en las soluciones rápidas. Creemos en los
procesos y en las decisiones conscientes y consensuadas. No creemos en fórmulas
únicas. Creemos en los principios comunes: la justicia, el cuidado, la
corresponsabilidad.
Por eso, desde este espacio compartido, que es La Huella Verde, invitamos a quienes
también sienten que otro modelo de vida es necesario y posible, a acercarse. A conocer
lo que hacemos. A implicarse, si lo sienten. Porque las verdaderas transformaciones se
tejen. Y se sostienen desde abajo, desde lo cotidiano, desde la convicción y el esfuerzo
compartido.
Créanme. Estos Días de la Tierra no lo celebramos. Lo encarnamos. Lo convertimos en
una oportunidad para reafirmar que ni el futuro ni el Por-Venir se esperan: se
construyen. Y se construyen en común-unión.